Posts tagged ‘happiness’

Calabacines rellenos

Esta semana he vuelto a inspirarme. No sé si por lo de cumplir años o si por el tema de que, con ello, se acaba el infierno astral, pero la cosa es que ayer fui al mercado. Hacía por lo menos unos 3 meses que yo no iba a uno (por si os preguntáis, las compras la hacía mi hermana o entonces yo pedía algo de comida rápida por teléfono).

Mientras estaba allí, oliendo a las verduras fresquitas, reencontrándome con todos estos quesos y carnes y pescados y frutas… Pues fui acordándome de algunas recetas y terminé comprándome lo suficiente para volver a preparar algunas de mis favoritas. Por lo menos durante esta semana.

Así que hoy, después de un día bastante duro en el trabajo y de mi maravillosa sesión de terapia (thanks God it is monday!), llegué a casa con ganas de cocina! Me tomé una ducha calentita, me puse una ropita cómoda y fresquita (no sabéis el calor que hace en esta ciudad ultimamente…), me puse algo de Bjork para escuchar y manos a la obra!

Cena de hoy: calabacines rellenos con crema de salmón ahumado


Creo que la última vez que preparé esta receta fue para la fiesta de mi cumpleaños de hace….3 años! Y aparte de que está riquísima, me gusta porque es super sencilla, así que ideal para cuando llegas del trabajo cansadita y quieres algo rico y rápido!

Ahí va:

Para dos personas, yo usé:

1 calabacín mediano

150gr de salmón ahumado

200gr de cream cheese

hierbas fresquitas (yo usé cilantro y cebollino)

sal y pimienta negra

1) Cortas los calabacines en lonchas no muy finas y los sazonas con sal y pimienta

2) Luego las pones en una plancha o sartén hasta que estén blanditas y doraditas y luego deja a que se enfríen un poco

3) Mientras, cortas el salmón picadito y lo mezclas con el cream cheese y las hierbas frescas.  Muevelos hasta que se haga una cremita

4) Cuando los calabacines estés frios como para manusearlos, echales un poco de la crema encima y luego los va enrollando

Y listo! A ver si os gusta tanto como a mí 😉

11/10/2011 at 2:14 1 comment

make up make

Entre mis compras del viaje, un paso más a la vida adulta: el maquillaje.

Porque no basta con empezar a usar tacones. Si una quiere de verdad hacerse mujer, aparte de ello hay que saber cómo maquillarse. Y, por supuesto, tener lo mínimo necesário para hacerlo en casa.

Así que aprovechando el paseo a por las sandálias perfectas, nos presentamos, Nina y yo, en la tienda de MAC. Le miré a la chica en la cara (que no podría estar más maquillada) y le dije:

– A ver. No tengo ni idea de como maquillarme. Así que tú me lo enseñas y, al final, lo que me digas me lo llevo todo.

Y así fue como me compré mi primer kit make up completo:

Y ya que el tema es maquillaje, me gustaría presentaros este blog de una amiga de mi hermana (a lo mejor no lo comprendéis todo porque está en portugués, pero hay unos vídeos super explicativos). La chica es una alucinada por maquillaje y decidió empezar este blog hace ya un poco más de 1 año, si no me equivoco. Hoy, aparte del maquillaje, habla de otros temas como uñas, pelos y moda. Para este último, cuenta con la participación especial de una amiga, por lo visto especialista en el tema.

Se llama: Make up Make y en lo que se refiere al make up propiamento dicho, me gusta porque habla de qué te tienes que comprar, las últimas novedades del mercado, como disfrazar tus imperfecciones y, lo mejor, estos vídeos tutoriales super prácticos  explicando paso a paso cómo hacerte aquella mirada iluminada o estos ojos negros tan bonitos que siempre ves en las revistas.

La cosa ha ido tan requetebien, que hoy el blog se ha convertido en página web, con derecho incluso a la venta de espacio publicitario! A que es una verdadera inspiración??

Translation:

Among my shopping trip a step closer to adulthood: the makeup.

Because it is not enough  just starting to wear heels. If I  want to become a real woman, apart from that , I was necessary knowing how makeup. And, of course, have the minimum necessary to do it at home by myself.

Taking advantage of the walk by searching our perfect sandals, Nina and I, stopped at the MAC store. I looked at the girl on the face (which could not be more made-up) and said:

– Let’s see. I have no idea how to do my makeup. So you teach me, and finally, if you say I must have it,  I’ll take it.

And that’s how I got my first full make up kit: (photo)

And since the subject is makeup, I’d like to present you the blog of a friend of my sister (maybe not comprehend it all because it is in Portuguese, but there are some videos super explanatory). The girl is deluded by makeup and decided to start this blog a little more than 1 year ago, if I remember correctly. Today, apart from the makeup, she tals about other issues such as nails, hair and fashion. For the latter, with the special participation of a friend, apparently a specialist in the subject.

It’s called Make up Make and  I like it because it presents to you what you have to have, the latest market developments, explains how to disguise your imperfections and, the best all, she has these super practical tutorial videos explaining  step by step how to become enlightened, or how to prepare those beautiful black eyes that you always see in magazines.

Things have gone so well, today’s blog has become a web page with the right even to sell advertising space! Does not it really inspires you?

13/05/2011 at 3:46 2 comments

Let’s go shopping!

Yo nunca he sido demasiado consumista. Tampoco comprendía esto de que a las mujeres se les da por comprar cuando están tristes, estresadas, disgustadas o simplemente ociosas.

Pues bien. En mi semanita en Londres yo estaba triste, estresada, disgustada Y ociosa. Tenía tiempo, dinero, estaba sola y con el autoestima baja baja. Así que me he permitido cuidarme un poco y hacerme unos mimos. Probar a ver como me sentía. Y mi descubierta fue que sí! chicas, irse de compras es de lo mejor que hay!

Así que me pasé 5 días entre Covent Garden, Oxford Street y Camden Town y me he comprado de todo un mucho! Aqui os presento mis auto-regalos preferidos:

En el orden:

1) unas gafas Tom Ford chulísimas que me han costado los ojos de la cara (o sea, ahora más que nunca mejor usarlas mucho), pero como son gafas de sol, buenas, lindas y de un modelo casi clásico, pues han merecido la pena;

2) unos sapatitos oxford que están super de moda y, bueno, como estaba en Londres no podría dejar de comprarmelos, a que si? Estos son de Next y me han costado casi nada. Lo que es bueno, porque luego salen de moda y por lo menos no me he dejado el sueldo en ellos;

3) un top de seda de Zara que, por cierto, está con una colección increíble! Vosotras que la tenéis tan cerquita no podéis dejar de pasaros po allí. Todo con mucho color, precioso. Yo, en realidad, me compre como que mitad de la tienda. Pero he elegido enseñaros esta porque me parece la más mona de las monas!

4) sandalias de tacón muy, pero que muy altos (por lo menos si los comparo con lo que suelo usar). Por que? Pues porque tenía ganas de marcha, no me había llevado tacones, estaba en Londres y, al final, en algún momento de mi vida tenía que empezar a ponerme tacones, verdad? Así que me fui a Aldo y estas fueron las más cómodas e chulas que encontré. Porque ademas eso: son altas, pero super cómodas.

5) y por fin, este bolso de Zara que, en realidad, me lo compré en Lisboa, a la vuelta. Porque mi vuelo hacía conexión allí, con una noche en la ciudad. Entonces reservé una habitación en un hotel 4 estrellas chulísimo (porque yo lo valgo), al lado del centro comercial y al día siguiente por la mañana, antes de irme al aeropuerto, me fui una vez más de compras. Y cuando vi este bolso, me enamoré! Me lo compré, llegué al hotel, cambié mis cosas de bolso y he vuelto a casa ya con el nuevo colgadito de mis brazos. A que es mono??

Translation:

I’ve never been too consumerist. Nor is it understood that women are given to buy when they are sad, stressed, upset or just idle.

Well. In my short week in London I was sad, stressed, upset and idle. I had time, money, was lonely and low self-esteem. So I’ve I allowed myself to a few quirks. Just to test and see how I felt. And I discovered that yes! girls,  go shopping is the best option!

So I spent 5 days walking through Covent Garden, Oxford Street and Camden Town and I bought a whole lot! Here I present my favorite purchases:

In order:

1) Tom Ford sunglasses that cost me ” the eyes of my face”  (it is a translation from a portuguese expresion that means: really expensive), but as they are sunglasses inf irst place, really good ones, very very beautiful and almost a classical model, they have earned the penalty;

2) those oxford shoes that are super fashionable and, well, I was in London so I could not fail to buy it, could I? These are from Next and cost me almost nothing. What’s good, because they will be out of fashion soon (here in Brasil, I must say), so at least I did not leave salary in them;

3) a silk top from Zara which, incidentally, has an incredible collection! You have it so close to you that you can not miss passing by there. All very colorful, beautiful. Actually, I bought like half the store. But I chose to show you this special one because I think it is the cutest of cute!

4) heeled sandals very, very high (at least if compared with what I am used to). Why? Because I wanted to go danving, I did not bring heels, I was in London and, eventually, at some point in my life, I would have to start wearing heels, right? So I went to Aldo and these were the most comfortable and cool I found. Because they are high, but very comfortable.

5) and finally this Zara bag that, in fact, I bought in Lisbon. Because my flight a night connection there, so I booked a room in a 4 star hotel very cool (because I’m worth it), next to the mall and the next day morning, before going to the airport, I went shopping again. And when I saw this bag, I fell in love! I bought it, got to the hotel, changed my bag and I came home with the new one in my arms. Isn’t it pretty?

11/05/2011 at 3:27 5 comments

Inspiración

Mina como siempre inspirándome. No más leer su post y me han vuelto las ganas de cocinar! Cocinar mucho, durante todo un día. Con calma, escuchando una buena música mientras me tomo una copa de vino. Hacía mucho que no lo hacía… Y, por supuesto, invitar a los amigos. A los nuevos amigos que, poco a poco, voy conociendo.

Así que lo hice. Elegí un menu sencillo: la tan famosa receta de pollo asado que aprendí en el libro “Ministry of Food” de Jamie Oliver. De entrante, una mesa con quesos, panecillos y un paté de roquefort con marmelada de frambuesa, como el que solía comer cuando íbamos a “Los Coloniales” en Sevilla. Vale, este último ha sido más bien un regalo a mi misma, aunque al final a la gente le gustó bastante la mezcla del salado con el dulce.

Mi hermana lleva meses pidiéndome que le pase la receta del pollo y lo más gracioso es que es super sencilla. Bueno, ya lo sabéis: yo a cada vez la cambio un poco, la adapto, pero al final lo importante es que se mantenga la esencia de la receta.

Y ésta va basicamente de usar muchas hierbas frescas, con un toque de lima. La base del asado es coger verduras, las que quieras, lavarlas bien y cortarlas en trozos medianos. Con la piel y todo. Yo suelo usar patatas, zanahorias, cebollas y tomatitos cereza. Además, unos dientes de ajo enteros, con su piel, todo. Los pones todos en un cacharro de estos de horno, les sazona un poco, les riegas con un poco de aceite de oliva y algo de hiebas frescas picadas. Las que quieras, pero asegúrate de que no falta romero, porque es lo que le da el puntito de sabor.

foto de la página de Jamie Oliver

Bueno, en la receta original, Jamie coge un pollo ya limpio, lo sazona bien y le friega bastante aceite de oliva por todo el cuerpo. A la lima, la pincha un poco con un tenedor,  la mete en el microondas unos 30 segunditos y, junto con las hierbas (que no se te olvide el romero), la mete en el pollo. Al final, pone el pollo sobre las verduras y después todo al horno. Eso sí,  hay que esperar como unas 2 horas para que esté listo. Claro, todo depende del horno que tengas. Mi madre, a quien le enseñé la receta, intentó prepararlo el otro día y, como no tenía lima, lo probó con una naranja. Tengo que confesaros que le ha quedado divino!

Cuando quiero cocinar para menos gente, o cuando no tengo un pollo entero, lo que hago es que cojo muslos grandes y lo hago todo practicamente igual. Pero, en lugar de merter la lima en el pollo, como no hay manera, pues la troceo y, entre la capa de verdura y el pollo, pongo un trocito de la lima con un puñadito de hierbas. Hombre, no es lo mismo, pero al final sabe bastante bien! Y tarda mucho menos también.

De hecho, hacerlo así es bastante práctico si por ejemplo trabajas todo el día como yo. Un domingo por la noche, que estés tranquilita en casa, lo dejas todo montado en el cacharro, crudo. Lo tapas con un papel plástico y, el lunes, cuando llegues del curro cansada, enciendes el horno para que se caliente un poco, quitas el plástico y metes el pollo allí. Mientras te pegas una ducha tranquilita, la comida se hace. Al cabo de unos 40 minutos más o menos, ya tienes tu cena lista, rica y sana. A que es genial?

20/11/2010 at 2:19 3 comments

La Bonita

 

La vida nueva sigue a su ritmo. Un poco frenético, si tengo que ser sincera. Con mucho trabajo, poco tiempo para disfrutar durante la semana y los fines de semana, bueno, con la família. Eso sí merece la pena. Y lo echaba de menos… Ahora echo de menos a Sevilla. Los amigos de allí, las barbacoas en la azotea. Echo de menos tener tiempo para cocinar con tranquilidad. Bueno, echo de menos no llegar a casa tan cansada al punto de no tener ganas siquiera de cocinar y terminar comiendo lo primero que me encuentro en la nevera. Y echo de menos los viajes.

Así que aprovechamos el último puente y, aunque al final sólo pudimos salir 2 dias, decidimos aventurarnos por la zona. Se lo preguntamos a unos, buscamos en internet un rato y al final ya teníamos nuestro destino: a 93km de Natal, Baia Formosa, paraíso de los ecoturistas y los surferos. Así lo vendían en internet. Y una vez allí, lo hemos comprendido.

 Uno de estos pocos sítios que todavía no han sido explotados por el turismo y al que, para acceder, tienes que coger una de estas carreteras por dónde tienes la impresión de que nunca ha pasado nadie. De hecho, me recordó un poco las carreteras de la zona del Chianti, en la Toscana. Pero con palmeras al fondo, en lugar de los girasoles. Ya lo sé…

Al llegar a la playa, te encuentras a un pueblecito de pescadores, con su pequeña plazuela y su iglesia. Una calle principal, una farmácia y un mercado de estos que lo venden de  todo. Subes una encuesta y allí estaba ella: La Bonita, nuestra “pousada”.

En la recepción nos recibió Toni, un encantador chico local con una atención de Hotel 5 estrellas. Elegimos nuestra habitación, una suíte standard, de decoración rústica, con muchos colores, pero aire acondicionado y una ducha caliente: simplemente perfecta.

Al salir de nuestra habitación, nos brindaba una vista preciosa del mar. Desde de allí, arriba, se veía la playa abajo, el horizonte lejos se mezclaba con el cielo que ya empezaba a oscurecer, en sus tonos naranjas. Era tan preciosa la vista, que decidimos quedarnos por allí mismo, en la terraza lounge, tumbados en una especie de sofa-cama. Toni prontamente se presentó y nos preguntó si nos apetecía un vino blanco fresquito, como si advinando nuestros deseos.

Así que nos trajo una botella de Santa Helena, un vino blanco chileno muy suave, metido en un cubo con hielo, y dos copas. Nos quedamos allí, mirando la puesta del sol, charlando y bebiendo vino.

Más tarde, ya con hambre, en el própio restaurante de la pousada, pudimos cenar una ensalada fresca de langostinos.

Al día siguiente, nos despertamos con la luz del sol entrando por la cortina que tapaba la puerta de cristal. Después de un desayuno con frutas locales, zumos y yogures naturales, bajamos a ver la playa de cerca. Otra sorpresa: poquísima gente, aún más para un festivo. Se veía que era gente del pueblo, que aprovechaba el día libre para descansar con la família o practicar algún deporte. Disfrutamos de la mañana caminando por la playa, aprovechando el sol y el mar.

Una duchita, decirle adiós al paraíso y volver a casa. Sí, fue poco tiempo, pero todo ha sido tan relajante y perfecto y romántico, que fue como si lleváramos allí por lo menos unos 3 días! Así que nos fuimos felices, pero con estas ganitas de volver pronto a La Bonita.

P.D. Todavía no tengo mis fotos, así que, mientras, he cogido unas fotos de la própia página de la Pousada. Pero os puedo asegurar que son totalmente fieles a lo que encuentras allí.

24/10/2010 at 2:08 4 comments

Malta by Ju

Primero ella escribe sobre Malta antes que yo. Ahora me viene con esto de a que hora vives. O sea, me está picando por no  encontrar tiempo. Pues te digo: ultimamente vivo más que nada de lunes a viernes, de 8h a 18h. Es que me encanta mi nuevo curro!

Pero, no me puedo olvidar de compartir las cosas aquí. Así que, desde del otro lado del charco, mientras la nueva vida toma forma, os cuento finalmente mis impresi0nes desde las escondidas calles de las  islas Maltesas.

Si para los españoles Malta es la segunda Ibiza, a la brasileña no le parece tan fácil definir todo lo que ha vivido allí durante estos 7 días super intensos entre festivales de jazz, fiestas de pueblo, playas de agua cristalina, ruínas que nadie sabe explicar de dónde han surgido y sitios “personajescos” – palabra inteligentemente creada por la maltesa que define la variedad de personajes que puedes encontrar por las calles de esta isla de personalidad fuerte, originária de las mezclas.

Lo primero que llama la atención en Malta, por lo menos para alguien que viene de un país con 180 millones de habitantes, es su tamaño. Así que si un maltes te dijera:  “Mira, he pensado que podemos desayunar en un pueblo de pescadores super chulo que hay en el sur, luego nos pasamos por una playa de camino al norte dónde se está bastante bien. Podemos comer por allí, porque por la tarde tenemos una fiesta de la tequila en casa de una amiga que vive en un pueblo en la parte oeste de la isla y por la noche, antes de volvermos al piso, hay una fiesta típica de un pueblo muy cerca que me gustaría que viérais”, creetelo, porque al final vais a lograr hacerlo todo.

Pero la cosa es que en Malta el día tiene mucho más que las comunes 24 horas. O por lo menos así lo viven ellos, los locales. Y por más que hagas tantas cosas y conozcas tantos sitios, cada uno más sorprendente que el otro, lo haces de una manera tan tranquila que consigues disfrutar de cada experiencia en su tiempo.

En Malta casi no hay playas de arena, la mayoría son playas de rocas que contrastan con el azul cristalino de sus águas. Así que las personas se montan sus própias maneras de aprovechar al máximo las calas que se forman entre las rocas: son escaleras, píers y hasta “casas” de verano. No es difícil encontrar puertas en medio de las rocas y, cuando no hay cuevas que ocupar, basta con levantar cuatro paredes de ladrillo con dos o tres pequeños agujeros transformados en ventanas, para  poder asegurar su espacio en el mundo.

Como el água es siempre tan limpio, desde fuera mismo puedes ver los pesces nadando entre las algas, así que si te gusta bucear este es el sitio perfecto. Bastan unas gafas de snorkelling para que puedas descubrir un mundo de colores y formas.

Además, en las islas hay estos templos, como los de Ggantija, en Gozo, en los que puedes intentar imaginar cómo sería la vida en la Edad del Bronze. Es increible pensar que son más antiguos que las pirámides del Egipto. Y, más aún, pensar que en realidad poco o nada sabemos todavía sobre estas civilizaciones. Que todo son sólo suposiciones y que, por lo visto, se han creado para el culto de la Diosa Madre, ya que podría interpretar su forma como similar a la silueta de una mujer. A mi me parece que, de allí, sacan inspiración los locales para sus “casas” de veraneo…

Gozo..bueno, es que la isla de Gozo (al norte del archipélago) es una gozada! Con muchísimo espacio, desde cualquier sitio de la isla practicamente puedes ver el mar. Sus habitantes, pocos y divididos en pequeños pueblecitos, parecen seguir viviendo como hace dos siglos (minimo!). En toda la isla, hay somente un semáforo, que además está en una calle dónde no hay cruce. En realidad, el tema de los semáforos en Malta se merecía un post aparte…

En Victoria, capital de Gozo, hemos probado el auténtico pastizi maltes, comprado en un peculiar establecimiento local (recomendado por nuestra nativa, claro) en el que, aparte de todos los personajes sentados en sus mesas de hierro delante de su cervecita, nos atendió un camarero en canzoncillos (exactamente). Pero que, eso sí, a los pastizi los cogió con pinza. Crujientes, con la masa ligerita y un relleno de pollo con ricota de lo más jugoso que he probado en la vida! Super os lo recomendo!

De hecho, en Malta se come de maravilla. Ya sea en los bares cutres, como los pastizi del Crystal Palace, pasando por las pequeñas taskas, como la Ta Rikardu, en Gozo, (donde hemos probado el “antipasti-almuerzo gigante para 4 personas” compuesto por las iguarias locales, tales como tomates frescos, quesos, aceitunas – todo de fabricación propia)…

…hasta este lugar paradisíaco que hemos descubierto en nuestro último día en Malta. De hecho, el único sitio que yo, particularmente, podría comparar a Ibiza. Pero no por la fiesta y la movida, sino que por el ambiente chic-rustico, con sus sofás en plan chill out, desde dónde pudimos comer maravillosamente bien mientras admirábamos el mar mediterráneo en todo su esplendor. Y, claro, como en Ibiza, pagando caro. Pero mereció la pena.

La verdad es que yo podría escribir un post para cada día en los que estubimos allí y creo que, aún así, no sería suficiente para contaros todas las sensaciones que hemos vivido. También pienso que podríamos haber pasado otros 7, 10 días,  o incluso 1 mes más, y no nos daría tiempo a ver, ni de verdad escuchar, todo lo que aquellas calles tendrían para contarnos. Pero, si tengo que elegir una última cosita para recomendaros, esta seguramente sería que os diérais una vuelta en los autobuses locales. El destino no importa mucho, porque seguramente iríais encontraros algo increíble al final de la ruta. Pero es que el paseo por sí solo ya es toda una aventura. Principalmente si os pillara un conductor que, a la vez, conduce y lee el periódico.

Esto, seguramente, sólo lo podría hacer un maltes!

 

Translation:

First she writes about Malta before me. Now she comes with this “what time do you live” thing. In other words, I think she is challenging me for not finding enough time. Well, I can tell you that, lately, I live from Monday 8am to Friday 18pm. I really love my new job!
But I can not forget to share all this new things here. So from the other side of the ocean, and while my new life takes shape, I will finally tell you some of my views of the hidden streets of the Maltese islands.

If Spanish sees Malta as a second Ibiza, for the Brazilian Ju it does not seem so easy to define everything that she has lived there during thesesuper intense 7 days traveling between jazz festivals, village festivals, beaches with transparent waters, ruins that no one can explain how have emerged and “personajescos” – a word created by the Maltese Mina that cleverly defines the range of characters you can find on the streets of this island of strong personality, originally from the mixtures.

The first thing that stands out in Malta, at least for someone coming from a country with 180 million inhabitants, is its size. So if a Maltese says: “Look, I think we can have breakfast in a fishing village there are super cool in the south, then we pass by a road north beach that is pretty good. We can eat there because in the evening we have a tequila party at the home of a friend who lives in a village in the western part of the island and in the evening, before coming back home, there is a typical celebration in a town close to the flat that I would like you to see ” You might believe him, because eventually you are going to achieve it all.

But the thing is that in Malta the day has much more than its common 24 hours. Or at least that is what they think, the locals. And even though you do so much and know so many places, each more surprising than the other, you do it in a way so quiet that you get to enjoy every experience in his time.

In Malta there is almost no sandy beaches, mostly rocky beaches contrasting with the clear blue waters. So people set up their own ways to make the most of the creeks that form the rocks: they are steps, piers and even summer “houses”. It is not difficult to find doors amid the rocks and, when there are no caves to fill, they simply lift four walls of brick with two or three small holes turned into windows and call it a house, as if trying to guarantee their own place in the world.

Since water is always so clean, you can see the fish swimming among the seaweed, so if you like diving this is the perfect place. Snorkelling glasses are enough for you to discover a world of colors and shapes.

In addition, the islands have these huge temples, such as Ggantija in Gozo, where you can try to imagine what life would be in the Age of Bronze. It’s amazing to think that they are older than the pyramids of Egypt. And, indeed, think that does little or nothing is known yet about these civilizations. That although everything is only assumptions, apparently they have been created for the worship of the Mother Goddess, as it has the silhouette of a woman. It seems to me that maybe the locals found inspiration for their “homes” of summer looking at this ruins …

Gozo .. well, is that the island of Gozo (north of the Archipelago) is a gozo!(gozo means joy, in spanish) With plenty of space, from anywhere on the island you can almost see the sea. Its inhabitants, few and divided in small villages, seem to live as two centuries ago (minimum!). Across the island, we detected only one traffic light, which is also on a street where there is no crossover. In fact, the issue of traffic lights in Malta deserves a separate post …

In Victoria, the capital of Gozo, we tried the authentic Maltese pastizi, wich we purchased at a local and peculiar establishment  (recommended by our native friend, of course) in which, apart from all the characters sitting in their iron tables in front of a beer, we were attended by a waiter wearing underwear (exactly). But, at least, he  took the pastizi with tweezers. And they were crunchy, with the most soft paste and the juicies chicken with ricotta stuffed thet I’ve ever tasted! Totally recommend it!

In fact, in Malta one eats really great. Whether in the crappy bars, such as the Crystal Palace pastizi, through small task, as the Ta Rikardu in Gozo (where we tried the “giant antipasti-lunch for 4 people” made up of local Iguarias such as fresh tomatoes, cheese, olives – all manufactured in house) …
… until this heavenly place we discovered on our last day in Malta. In fact, the only place that I, in particular, could compare to Ibiza. But not because of the party and the move, but because of the chic-rustic atmosphere, with chill-out sofas in plan, from where we could eat while admiring the Mediterranean Sea in all its glory. And, of course, as in Ibiza, paying the price of it. But it was worth.

The truth is that I could write a post for each day we spent there and I think, it would still not be enough to tell all the feelings that we have lived there. I also think we could have spent another 7, 10 days, or even 1 month more, and it would not give us time to really see or hear all  those streets would have to tell us. But if I have to choose one last little thing to recommend, this probably would be that you MUSt have to take a ride on a  local bus. The destination does not matter, because you would surely  find something amazing at the end of the route. But the ride itself is already an adventure. Especially when you catch a driver who drives and reads the newspaper at the same time.

This, surely, is the kind of thing that only a maltese could do!

 

13/09/2010 at 4:22 3 comments

30s, babies and mother’s day … post by Gabby

It seems that once you officially tie the knot, you’re expected to have babies. BAM!…no discussion about it. I can’t explain how many times I have been greeted by people raising an eyebrow and looking expectantly at my belly – some more obvious than others – expecting me to burst into a song and dance announcing I’m expecting.

I’ve learnt that once you hit your 30s, are married and still childless, people start raising their eyebrow even higher and insinuating that your biological clock is ticking even louder and that something should really be done about it.

When I finally did announce I was expecting, all the raised eye brows finally relaxed and I was given the seal of approval. Lucky me 😉

14 months ago I gave birth to a beautiful boy and as cliche as it may sound, it was the happiest day of my life. Holding him for the first time was an overwhelming experience that cannot be described. My husband and I instantly fell in love with our little bundle of joy and we realised that our world had shifted and had become even more beautiful.

I remember thinking that I finally had to grow up as I was responsible for another human being who depended on me, and to be honest, I was truly frightened.  Suddenly, everything changed. The comfortable routine that had been constructed prior to the baby has all changed and every chore has to be given considerate amount of organising and planning. A simple trip to the supermarket has to be planned and coordinated in advance and I won’t even mention the logistics necessary to plan a night out!

The first few months seem like a constant routine of feeding, changing and burping. Then it’s a matter of child proofing every inch of your home, removing any breakable object and totally ignoring the fact that little grubby hands have left their mark on the coffee table, television, wall and once beautiful white sofa.

Nobody describes the reality of the changes you have to make, or the patience you have to have – the eyebrow raisers certainly steer clear of the topic! 

Inspite of all the changes, these 14 months have been amazing. After having got over the initial hiccups of figuring out what to do with a new-born baby, I started to relax and take the whole experience in my stride. I have accepted the fact that I am not flawless and all that I can do is try my best, learn along the way and enjoy being a mum.

And I must say, it is enjoyable.

Seeing him changing and learning everyday is amazing. Each new achievement he makes means my husband will be whipping out the video camera, ready to record the moment and if the camera is out of battery or not at hand, we get into a frenzy and try to see how to capture the moment.

A proud phonecall to my mother would then ensue, telling her all the wonderful things he’s learnt since we last spoke. Anybody watching us would think that we’re the only parents on the planet!

It’s at times like these that you need to talk to other parents and realise that they do the exact same thing – at least we’re not the only two people losing our marbles.

Today is Mother’s Day and after having been allowed a little lie-in, my husband and son were waiting for me with a card and gift in hand. With a few wobbly steps, my son came over and even managed a sloppy wet kiss, which made my day. At the end of the day it’s the little gestures which have the biggest impact and for the millionth time, I reminded myself about how blessed I am.

 

With my thirties advancing rapidly, I am once again expecting eyebrows to be raised and questions to be asked about when I’m having baby number 2. Hints like – it would be so beautiful for my son to grow up with a sibling or not to leave a big age gap between siblings – have already been dropped.

Who knows? I may just follow their advice…..

09/05/2010 at 21:37 4 comments

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