Archive for February, 2010

Say see you soon

So today my little farewell gathering was not illuminated by the sun as expected, but it did not rain and I had a great time chilling with friends in cloudy and windy Seville. Guess these messy weather conditions in the end are preparing me to my new “sweet home” during the next three months.

Well, I am not officially a “thirty or more” blogger, but a kind of “thirty or less” guest participant who today has decided to accept an invitation from this lovely and tiny friend of mine who I am going to miss so much!

And believe me, I do have excellent reasons to be here writing to you. Let us skip the crises, even Shakira has them: just take a look at her new video clip with Rafa Nadal in YouTube (at least he does better in the showbiz than selling insurance policies, but still I refuse to post it here).

And let us wonder, isn’t something missing? I mean, I totally support all this cooking and eating and swimming, but hey girls, where are the men and the soundtrack?

Yes, I am always bringing my iPod to the party! That is why I am here today and maybe again soon.

I do not have much to say apart from “wow this voice” and “wow these lyrics”, and “yes, I’ll see them next Saturday” (in great company, and with Ju Pocket in our hearts)!

So while Dave says goodbye, I say see you soon to all my dear friends in Seville.


Love,

Elisinha

Traducción:

Así que hoy mi pequeña reunión de despedida no fue iluminada por el sol como se esperaba, pero tampoco llovió y pude disfrutar de mis amigos en una Sevilla nublosa y con lluvia. Imagino que estas condiciones climáticas al final me están preparando para mi nuevo “dulce hogar” durante los próximos tres meses.

Bueno, yo no soy oficialmente una de las “treinta o más” que oficialmente llevan este blog, sino una especie de “treinta o menos” que hoy ha decidido aceptar la invitación de esta hermosa y pequeña amiga mía a la que voy a extrañar mucho!

Y créanme, tengo excelentes razones para estar aquí hoy escribiéndoles. Pero vamos a saltar lo de la crisis, incluso Shakira las tiene: basta con echar un vistazo a su nuevo vídeo clip con Rafa Nadal en YouTube para comprobarlo (bueno, al menos lo hace mejor en el mundo del espectáculo que en la venta de pólizas de seguros, aún así me niego a publicarlo aquí).

Así que reflotamos un poco: ¿no falta algo por aquí? Quiero decir, apoyo totalmente todo esto de cocinar y comer y nadar pero, niñas, ¿dónde están los hombres y la banda sonora?

Ya, yo soy siempre la que se trae el Pod a la fiesta! Por eso estoy aquí hoy, y tal vez vuelva muy pronto.

No tengo mucho que decir acerca de este video, aparte de “¡que voz!” y “¡que letra!s”, y “¡sí, voy a verlos el próximo sábado!” (en muy buena compañía y con JuPocket en nuestros corazones)!

Así que mientras Dave dice adiós, yo digo a todos mis queridos amigos de Sevilla: nos vemos pronto!

Con amor, Elisinha

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27/02/2010 at 22:23 3 comments

crisis cíclicas

Hoy me estaba mirando en el espejo y pensé: “creo que mi pelo está demasiado largo…” Luego, reflexioné y decidí: “bueno, tengo que aprovechar mientras aún me queda bien, porque cuando tenga 40 años a lo mejor no pegará para nada salir por ahí con el pelo súper largo.” Ya sé que me vais a decir que no tiene nada que ver. Y a lo mejor tenéis razón. Pero la cosa aquí está en el hecho de haberlo pensado.

Por otro lado, en el nuevo libro de Marian Keyes que estoy leyendo ahora, “The brightest star in the sky” (uno de los que estaban en la pila de libros esperando por mi tiempo libre y que como todos los libros de Marian Keyes son excelente compañeros para las tardes de lluvia), una de las protagonistas, Katie, acaba de llegar a los 40 años. Y aunque Katie intente convencerse de que los 40 de hoy son los 20 de ayer, yo casi me identifico con ella. Y por si no os acordáis, hace ya 10 años que no tengo 20. Así que, ¿qué diablos está pasando?

Me explico: cuando teníamos menos de 20 años, queríamos ser mayores. Nos maquillábamos, queríamos subir en los tacones, salir por la noche, ser independientes. Cuando entramos en la fase de los 20, nos chocó un poco la responsabilidad que empezamos a tener y nos costó bastante (en mi caso aún me cuesta) asumir que, de cierta forma, lo que tanto queríamos se ha convertido en realidad y nos habíamos convertido en adultas. Hemos tenido que adecuarnos a esta nueva situación y a partir de los 25, cuando finalmente empezamos a disfrutar de las ventajas de tener 20 y pocos años, cuando estábamos totalmente a gusto y orgullosas de ello, de repente ya tenemos 30.

Dejar los 20 años está siendo algo que de verdad me está costando más de lo que yo me esperaba. Y eso que cuando cumplí los 29 empecé con la táctica de mentalizar lo que venía por delante, y practicarlo, aceptándolo y disfrutando de esta nueva fase mágica de mi vida que empezaría pronto, muy pronto. Pero es que ahora que me veo en ella, se supone que debería haber madurado y estar orgullosa, pero os puedo asegurar de que no es como te lo imaginas. Y sí, te va a afectar. Aunque todavía no comprendo el porqué, mucha cosa cambia y empieza una crisis que os lo juro no llego muy bien a comprender adónde me quiere llevar.

Lo que me conforta es saber que no estoy sola. Ya lo sé que es egoísta de mi parte, pero cuando miro a las amigas de mi edad distribuidas por el mundo, lo que encuentro son mujeres en crisis. TODAS ellas. Independiente de la situación en que se encuentren, es como si algo por detrás, un hilo que nos uniera a todas, allí, omnipresente, nos hiciera parte de una secta: la secta de las mujeres que no saben muy bien el porqué sienten que algo no encaja. Y esto de algún modo me conforta.

Tengo amigas súper bien sucedidas profesionalmente, que ya un poco hartas de tantas horas de trabajo, buscan una manera de disminuir el ritmo para poder tener más calidad de vida. Por otro lado, tengo aquellas amigas que han dado una pausa en su vida profesional para dedicarse a la familia y, aunque estén felices con esta decisión, no dejan de decir que cuando el hijo cumpla la edad para matricularlo en la escuela volverán a trabajar. A ambas les pasa lo mismo: algo les dice que tienen que algo falta. Que tienen que tomar una actitud lo antes posible, buscar algo diferente, algo que… bueno, que no saben muy bien qué es ya que teóricamente lo han conseguido todo. O sea, siempre hay este “algo” que no encaja.

Tengo otro amigo (es que mis amigos siempre me dicen cosas que al final resultan útiles) que me dijo cuando yo cumplí los 30 que los 10 años que vivió entre sus 30 hasta cumplir los 40 fueron los mejores años de su vida. Según él, esto pasó porque tenía la juventud y la experiencia juntas. De esta forma, fue durante esta fase cuando pudo realmente aprovechar todas las oportunidades y crear quién es el hoy.

Bueno, yo no sé si esto me lo dijo para tranquilizarme o si es que con los hombres pasa diferente, pero ya empezaba a creer en él. Ya casi me tranquilizaba al pensar que esta mi crisis actual era algo bueno que me llevaría a caminos desconocidos de placer y auto descubrimiento, cuando me encontré con Katie y su crisis de los 40. Y, como si no bastara, me acordé de muchos otros libros que solía leer mi madre cuando cumplió los 40, la edad de la loba, según algunos autores. Así que me pregunto: ¿Es que vamos nosotras tener que soportar las crisis cíclicas y a cada 10 años pasar por más 10 años de reestructuración para, al final, llegar a otra crisis más? Yo no sé a vosotras, pero a mí desde luego esto no me parece ni un poco consolador…

Translation:

Today I was looking in the mirror and thought:” I think my hair is too long …” Then, I reflected and decided: “well, I have to take advantage while I still can do it, because when I am 40 years might not be as cool going out there with this super long hair.” Ok, I know that you are going to say that I am crazy an all that stuff. And know what? Maybe you are right. But the thing here is the fact that I thought about it.

In addition, the new Marian Keyes book I’m reading now, “The brightest star in the sky” (one of those who were in the pile of books waiting for my free time and like all Marian Keyes books are excellent companions for those wet afternoons), and one of the protagonists, Katie, has just reached 40. And even tough she is trying to convince herself that 40 are the new 20, I almost sympathize with her. And, I don’t know if you remember, but it is been 10 years since I have 20. So what the hell is going on?

I mean, when we were under 20 years old, we wanted to be higher. We were crazy about make-up, we wanted to climb in heels, going out at night and be independent. When we entered the phase of 20, we have found the meaning of the word “responsibility” and it was hard for us (it is still hard, in my case) to assume that, in certain ways, all this adult thing we have always wanted for has become reality. We had to adapt ourselves to this new situation and from 25 on, when he finally began to enjoy the benefits of being 20’s, when we were totally comfortable and proud of it, suddenly we have 30.

Leaving 20’s is still something that really is costing me more than I expected. And yet when I turned 29 I started to prepare myself for what was coming ahead, and practice how to accepting and enjoying this new magical phase in my life that would begin soon, very soon. But now that I am in it, it is supposed to me be proud and mature, but I can assure you that it’s not like you imagine it. And yes, you’ll be affected by the change. Although I have not yet understood why, a lot of things are changing and I am starting a crisis that I swear I just cannot see where is going to end up.

What comforts me is to know that I am not alone. I know it’s selfish on my part, but when I look at my old friends throughout the world, all I can see are women in crisis. ALL of them. Independent of the situation in which they are, is like something from behind, a thread that join us all there, omnipresent, made us part of a cult: the cult of women who do not know very well why they feel something does not fit. And it comforts me in some way.

I have super good friends professionally successful, already a bit tired of working long hours, seeking a way to slow down in order to have more quality of life. On the other hand, I have these friends who have given a pause in their career to dedicate their life to the family and, although they are happy with this decision, they keep saying that when the child reaches the age for enrolling in school, they will be back to work. They both feel the same: something is missing. They fell this strange agony of that they should take an attitude as soon as possible, look for something different, something that … well, they do not know very well what is because, theoretically, they have achieved everything. So, there’s always this “something” that does not fit.

I have another friend (is that my friends always say things that are useful at the end) told me when I turned 30 than the 10 years he lived among his 30’s to his 40’s were the best years of his life. He said this happened because he had his youth and experience together. Thus, it was during this phase that he could really take every opportunity and establish who he is today.

Well, I do not know if he told me that to calm me down or if it happens to be different with men, but I was almost believing him. I was starting to think that this current crisis was a good thing, that it would take me to unknown paths of pleasure and self-discovery, when I met Katie and her crisis of 40’s. And as if it was not enough, I thought of many other books that my mother used to read when she turned 40, the age of the wolf, according to some authors. So I wonder: will we have those cyclical crises every 10 years, just to have to pass more than 10 years trying to restructure ourselves to reach another crisis? I do not know you, but it does not seem very comforting to me…

26/02/2010 at 16:10 5 comments

Nadar es un placer…

And while ms juli was enjoying a relaxed chilled day on Saturday, the other counterpart was participating at a 12 hour swimming marathon at the Club Natacion Sevilla .

This does not mean that I swam for 12 hours! I love swimming but of course I am not a masochist. This is a tradition from the 60s in the club, which is normally for 24 hours. For the masters team (those aged above 25), it is a 12 hour marathon. There are two teams competing against each other (lions and tigers) and each team consists of three groups, with each group swimming for an hour every three hours. The details are not that important, not as important as the fact that we broke the record from last year with 53, 500 metres and that my team (the lions) won over the tigers.

But of course, the 12 hour marathon is not about swimming. It is more about 12 hours of conviviality with around 60 other swimmers and their families. And being in Seville, it means a combination of food, beer and having a great time.

It is only today, Wednesday that my body and my muscles are feeling normal again preparing for another swimming competition which will take place in our swimming club, this coming Saturday: Campeonato Lorenzo Munoz 2010. Best of luck for all the team, but especially for one of our eldest female swimmers (nothing less than 72 years old) who will compete in 50 meters butterfly and has the possibility to break the national record in her category. Break a leg Luisa: you are an example to all of us.

swimming is a pleasure: not knowing how to swim is a danger (Lorenzo Munoz)

Traducción:

Y mientras ms juli estaba disfrutando de un día de relax el sábado, la otra parte, léase yo, estaba en un maratón de 12 horas de natación en el Club Natacion Sevilla .

Esto no quiere decir que nadé durante 12 horas seguidas! Me gusta nadar, pero por supuesto, yo no soy una masoquista. Esta maratón es una tradición entre los nadadores con más de 60 años del club en la que normalmente se suele nadar 24 horas. Pero para el equipo master (con edades por encima de 25), es un maratón dura solo 12 horas y consiste en una competición entre dos equipos (los leones/as y los tigres/a). Cada equipo se compone de tres grupos y cada grupo nada durante una hora a cada tres horas. Bueno, los detalles de cómo funciona la competición no son importantes O por lo menos  no tan importante como el hecho de que este año rompimos el récord del año pasado con 53, 500 metros en total y que mi equipo (los leones/as) ganó a los Tigres.

Pero, por supuesto, la maratón de 12 horas no se trata de la natación. Se trata más de 12 horas de convivencia con 60 otros nadadores y sus familias. Y estando en Sevilla, eso significa una combinación entre  comida, cerveza y pasarlo bien con los amigos. ¡Porque eso es así!!

Tan sólo hoy, miércoles, puedo decir que mi cuerpo y mis músculos se sienten nuevamente normales y  preparándose para la siguiente competición de natación que tendrá lugar en nuestro club de natación, este sábado: Campeonato Lorenzo Muñoz 2010. Mucha suerte para todo el equipo, pero especialmente para una de nuestras nadadoras de mayor edad (nada menos que 72 anos), que va a competir en 50 metros mariposa y tiene la posibilidad de romper el récord nacional en su categoría: nuestra grande Luiza. ¡Suerte campeona: eres un ejemplo para todas!


24/02/2010 at 13:34 2 comments

Mermelada de tomate

Llevo 2 años parada y aunque no me arrepiento de las decisiones que tomé con relación a mi antiguo trabajo, confieso que esto de estar perdida a los 30 años no es absolutamente nada agradable. Aún más cuando estás acostumbrada desde los 19 años a luchar por tu independencia financiera y estar metida en miles de actividades. De repente te encuentras en una especie de vacío, de demasiado tiempo libre. Y es muy difícil conseguir relajar y encontrar en este tiempo libre una oportunidad para hacer las cosas que nunca has tenido tiempo de hacer (como me lo recomiendan mis amigos siempre).

Pues en este proceso surgió el blog (siempre he querido escribir). Y, entre otras cosas (libros que llevaban guardados años esperando a que yo tuviera un tiempo para leerlos, el piano lleno de polvo por si un día me acordaba de intentar volver a tocarlo, los amigos a los que les prometí llamar para tomar un café un día de estos) la comida acaba por ocupar grande parte de mi día. Ya sé que llevo algunos días hablando de esto pero es que cuando se está ansiosa la comida se convierte, además de un placer, en un gran conforto. Aún más si te gusta cocinar.

No que yo sea una experta en el tema y la verdad es que todo lo que sé lo aprendí probando, y, claro, observando a mi madre en la cocina. Esta sí, es una auténtica chef! Me acuerdo de una vez en que ella intentó montar una especie de cafetería y, como no daba abasto, encargaba las tartas a una famosa confitera en su ciudad. Pues, un bello día, esta dignísima señora le llamó a las once de la noche para decirle que ya no le prepararía las tartas.

Mi madre, que tenía varios encargos para el día siguiente, en vez de sentarse en el suelo y llorar (algo que yo muy probablemente hubiera echo), se puso a trabajar. Cogió lo que le quedaba de las tartas (algunos  trozos de cada) y, probándolas, intentó descubrir sus recetas. Se probaba un trocito de la tarta, y “hum… creo que lleva vainilla con un toque de clavo” y lo intentaba. Luego, comparaba la suya con la original y “hum.. a lo mejor le he echado demasiado azúcar” y una vez más lo volvía a intentar. Poco tiempo después… “hay algo aquí que no identifico, ¿lima, quizás?”. Y así toda la noche hasta que consiguió la receta de las cinco o seis tartas que tenía que entregar a sus clientes al día siguiente. Nunca me olvidé de la admiración que sentí por mi madre esta noche.

Infelizmente yo no soy tan buena como ella, pero me gusta cuando voy a los restaurantes intentar descubrir cómo han preparado algo que haya probado y que me haya sorprendido. Fue de este modo que la mermelada de tomate entró en mi vida.

Fuimos al Naranja, un restaurante que nos gusta mucho cerca de casa y me enamoré de la ensalada que ellos servían con esta mermelada por encima. Si tuviera el talento de mi madre, seguro solo de probarla ya habría descubierto la receta. Pero, no lo tengo. Así que no más volver a casa, me puse a buscar en internet una buena receta de mermelada de tomate. Encontré varias diferentes, pero elegí la que me pareció más adecuada y la probé. Confieso que da un poco de trabajo, pero el resultado es divino!

1 kilo de tomates maduros

750 gramos de azúcar

el zumo de un limón

unos clavitos de especia (opcional)

Escalda los tomates en agua hirviendo durante 30 segundos,

escurre y pélalos. A continuación córtalos por la mitad y retira las semillas.

Deposita la pulpa de los tomates en una cazuela junto con el azúcar

y riega con el zumo de limón. Después, déjalo reposar durante 12 horas

(decía para ponerlo en el frigorífico pero yo no lo puse porque no cabía

y me salió bien de todos modos). Pasado ese tiempo coloca la

cazuela en el fuego con los clavos y va cociendo muy lentamente,

removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera durante

unos 50 minutos, hasta que esté con pinta de mermelada.

Por último, solo tienes que retirar los clavos y ya está!

En el Naranja, la probé sobre ensalada verde con trozos de queso feta. Simplemente perfecta!


Translation:

I’ve stopped working 2 years ago and although I do not regret the decision I made regarding my old job, I confess that to be lost at age 30 is nothing pleasant at all. Even more when you are used to struggle for your financial independence and be involved in thousands of activities since 19 years of age. Suddenly you’re in a kind of emptiness of too much free time. And it is very difficult to relax and find time to do things you never had time to do (as I always have been told by my friends).

Well, so during this break the idea of this blog was born (I always wanted to write). And, among other things (books waiting to be read, the dusty piano in case one day I remember trying to play it again, the friends that I promised to call for a coffee and I never did) food occupies the largest part of my day. I know I’ve been talking about this during the last few days but then when you are anxious, eating becomes a pleasure, but also a great comfort. And more so if you like cooking.

It is not that I’m an expert on the subject and the truth is that everything I know I learned by testing and, of course, watching my mother in the kitchen. SHE is a real chef! I remember once when she tried to set up a coffee shop and, as she could not do everything, she sourced out the cakes to a famous confectioner in her city. Well, one fine day, this dignified lady called her at eleven o’clock in the evening to tell her that she will no longer prepare the cakes.

My mom, who had several orders for the next day, instead of sitting on the floor and mourn (something I probably would have done), started to work. She took what remained of the cake (some pieces of each), and testing them, tried to find all recipes. She tasted a little piece of the pie, and “hum … I think it’s vanilla with a hint of cloves” and tried to cook it. Then, comparing hers with the original, you would listen “hum .. maybe I’ve put too much sugar” and she tried again. Shortly thereafter … “there is something here that I cannot place, could it be lime?“.  And like this during the entire night until she got the recipes of all the five or six cakes that she had to deliver to customers the next day. I never forgot the admiration I felt for my mother that night.

Unfortunately I’m not as good as her, but I like going to restaurants and then try to discover how they have prepared something I have tried and has surprised me. This is how the tomato jam came into my life.

We went to Naranja, a restaurant that we like and is very much closer to home.  I really liked the salad that they serve with this jam on top. If I had my mum’s talent, I would have guessed the recipe just tasting it. But I do not. So as soon as I arrived home, I started searching on the internet for a good recipe of tomato jam. I found several ones, but I thought I chose the most appropriate and I try it. I must confess it is a little laborious, but the result is divine!

1 kilo of ripe tomatoes, 750 grams of sugar, lemon juice, some cloves (optional).

Put tomatoes in boiling water for 30 seconds, drained and peel it. Then cut them in half and remove the seeds. Deposits the pulp of the tomatoes in a saucepan with the sugar and the lemon juice then let it rest for 12 hours (the recipe said to put in the fridge but I did not put because there was no space in mine and It worked anyway). After that time put the pan into the fire with cloves and let it bake very slowly, stirring occasionally with a wooden spoon for about 50 minutes, until it looks like a jam.  Finally, you just have to remove the cloves and you’re done!

In Naranja, I tried it on salad greens with chunks of feta cheese. It was just perfect!

24/02/2010 at 12:35 7 comments

Con los dos pies en la cocina

El otro día he comentado aquí en el blog mi pasión por la comida, el tapeo y los viajes gastronómicos. Pero es que además de comer, también me encanta cocinar.

Despertarme pronto en un día de sol, salir al mercado y comprar cosas frescas, volver a casa, elegir una música suave y pasar horas en la cocina. Y aunque a mi pareja también le guste cocinar y hay momentos en los que cocinar a cuatro manos se convierte en románticas noches regadas a vino, me gusta cocinar cuando estoy sola. Es como un momento mío, en el que me conecto conmigo misma. Me gustan los libros de cocina, probar una receta nueva, inventarme mis propias recetas. Adoro pasear por supermercados, descubrir productos que no sabía que existían y sorprenderme al entrar en una de estas tiendas pequeñitas de barrio y ver la cantidad de colores y olores que desprenden las frutas y verduras de cada época.

Ahora, confieso que prefiero cocinar para los demás. Es que aunque me encante comer, no me gusta cocinar para mí sola. De hecho, cuando estoy sola en casa tengo que de verdad estar muy, pero que muy inspirada o tener muchísimas ganas de comer algo específico para no terminar comiendo lo primero que vea al abrir la nevera.  Ahora, si me entra algún antojo, de lo que sea, soy capaz de salir bajo lluvia a las diez de la noche para ir a comprar los ingredientes que faltan y prepararme mi manjar particular.

Pero la verdad es que no hay mejor placer que tener familiares o amigos en casa. Poder arreglar la mesa con mis servilletas de colores hechas a mano por mi madre, con sus manteles a juego, abrir un vino de calidad, charlar mientras termino de preparar la comida y que al final me digan: ¡estaba todo estupendo!

Este fin de semana, por ejemplo, hemos decidido no salir. Aprovechamos que estaba mi primo que vive en Inglaterra (marido de mi prima, que momentáneamente sigue viviendo aquí) e invitamos algunos pocos amigos brasileños para cenar el sábado.

Así que empecé mi fin de semana tal como me gusta: con un paseo por el mercado por la mañana.  Después, me puse el disco de la banda sonora de Mama Mia (que últimamente me inspira mucho cuando voy a cocinar) y pasé toda la tarde con los dos pies metidos en la cocina.

Nada sofisticado: les preparé un poco de comida tex-mex que aprendí a hacer cuando trabajé de camarera en un bar del ramo hace unos años. Un poco de nachos con guacamole de entrada, seguido de unos champiñones gratinados (ok, esto no es tex-mex, pero es que acabo de aprender esta receta de mi libro nuevo de Jamie Oliver y me encanta). Después, fajitas de pollo y burritos de carne nada picantes.

Modestia aparte y que lo confirmen mis invitados, ¡estaba todo estupendo!

Translation:

The other day I commented here on the blog my passion for food, travel and gourmet tapas. But besides eating, I also love to cook.

Waking up early on a sunny day, go to the local market and buy fresh things, then came back home, choose a soft music and spend hours in the kitchen. And although my partner also likes cooking and there are times when a four hands cooking becomes into romantic nights of wine, I enjoy cooking when I’m alone. I feel like it as a moment in which I connect with myself. I like cookbooks, try a new recipe, invent my own recipes. I love to walk around supermarkets, finding products that I have not know that existed and amazed myself by entering into one of these tiny neighborhood stores and see the many colours and scents given off by fruits and vegetables each day.

Now, if I have to be honest, I must confess that I prefer to cook for others. Is that although I love to eat, I definitely don’t like to cook for myself. In fact, when I’m home alone I really have to be very, but very inspired and have a great desire to eat something specific to not end up eating the first thing you see when you open the fridge. In the other hand, if I get a craving, no matter it is, I can go out in the rain at ten o’clock at night to go and buy the missing ingredients to prepare my particular delicacy.

But the truth is there is no greater pleasure than to have family or friends at home. To set the table with my mother’s handmade colours napkin, with their matching tablecloths, open a good bottle of wine, chat while I finish preparing the meal and in the end hear everybody saying:  It was all delicious!

Last weekend, for example, we have decided not to go out and invite my cousin who lives in England (husband of my cousin who is temporarily living here) and a few Brazilian’s friends for dinner on Saturday night.

So I started my weekend as I like: with a walk in the morning through the market. Then I put on record the soundtrack of Mama Mia (which lately is my inspiration when I cook) and spent all afternoon with both feet in the kitchen.

Nothing fancy: I prepared some tex-mex food I learned when I used to work as a waitress in this typical tex-mex bar years ago. A little input nachos with guacamole, followed by a mushroom gratin (ok, this is not Tex-Mex, but I just learned this recipe from my new book by Jamie Oliver and I love it). Then chicken fajitas no spicy at all and beef burritos.

I have to confess (and you can confirm that with all my guests) but It really was all delicious!

22/02/2010 at 20:10 5 comments

comer bien és bien vivir

Si hay algo que de verdad me gusta es comer. Tengo un amigo que es de estos súper preocupados con su cuerpo, que me solía decir: Julie, la diferencia entre tu y yo es que yo como para poder vivir bien y tu vives para comer bien. Nunca he escuchado algo tan verdadero en mi vida.

Entre mis deportes preferidos está “ir de tapas”. Eso es algo bastante español y consiste en ir probando tapas (porciones individuales de comida) en diferentes bares y restaurantes.  Tener la mesa llena de porciones diferentes de comida, todas allí esperando a que yo las pruebe me vuelve loca!

Me encanta descubrir lugares nuevos, sabores nuevos, sensaciones nuevas. Ya sea aquí en Sevilla o cuando estoy de viaje. De hecho, mis viajes son casi siempre gastronómicos. Me gusta conocer un lugar a través de su cultura culinaria. Incluso algunas veces organizo el día de paseos basada en los lugares adónde quiero ir a comer o cenar. Creo que si fuera hacer un guía de viajes, lo haría bajo el punto de vista de los lugares en los que comí. Se lo voy a plantear a Rubina y a lo mejor podríamos dedicar un apartado en el blog para ello.

Ayer, por ejemplo, descubrimos un sitio nuevo aquí en Sevilla que nos sorprendió muy positivamente: La Azotea. Pequeño, con apenas 6 mesas, es un lugar bastante acogedor y los camareros extremamente amables. Si además de todo esto, le sumas una comida de lo más creativa, acabas de encontrar el más nuevo integrante de mi lista de restaurantes favoritos en Sevilla. Era un miércoles por la noche y estaba lleno de gente. Nos sentamos en la barra, pedimos un vino y probamos algunas de las tapas de la semana. Mis preferidas fueron el foie a la plancha con piña carameleada en vino, lomo de atún acompañado de una ensalada de brotes con langostinos y un lomo de buey en su punto más que perfecto servido con pie azul. Y lo mejor de todo es que el lugar no es para nada caro, así que es comida creativa pero no cara, ni mucho menos poca.

Descubrimos, además, que ayer empezó la 1ª edición del Concurso de Tapas de Sevilla, en el cual La Azotea está participando junto con otros 53 establecimientos de la ciudad.

Podéis imaginaros lo triste que me quedé al constatar en el listado que yo no conocía a la mitad de los lugares que estaban allí escritos, ¿verdad? Tendré que hacer el sacrificio de visitar y descubrir todos estos lugares nuevos. Pero no os preocupéis que ya os contaré todo…

Translation:

If there is something I really like, it is eating. I have a friend (this kind of guy always worried about his super body), who used to say: “Julie, the difference between you and me is that I like to live well and you live to eat well.” I’ve never heard anything so true in my life.

Actually, my favourite sports is “ir de tapas”. That’s pretty Spanish and consists in trying tapas (individual portions of food) in different bars and restaurants. I love to try and discover new places, new tastes, and new sensations. Having a table full of different portions of food, all there waiting for me to eat them just drives me crazy!

Whether here in Seville or when I’m travelling, I like knowing a place through its food culture. I also could say that sometimes I organize my day trips considering places where I want to go to have lunch or dinner. I think if I ever make a travel guide, I would do it under the terms of the places where I ate. I’ll try to convince Rubina and maybe we could devote a section on the blog only for it.

Yesterday, for example, we found a new place here in Seville that surprised us very positively: La Azotea. Small, with only 6 tables, is a very welcoming restaurant with extremely friendly waiters. If in addition to all this, you find a meal as creative as they have, you just found the newest member of my “favourite restaurants in Seville” list. It was a Wednesday night and the place was full of people. We sat at the bar, asked for a wine and tasted some of the “tapas” of the week. My favourite ones were the grilled “foie” with caramelized pineapple wine, the tuna steak accompanied by a salad of sprouts with shrimp and the more than perfect beef served with blue mushrooms. And best of all, the place is not at all expensive, so it is creative but not expensive food close to home.

We also discovered that yesterday started the 1st edition of Seville Tapas Competition, in which “La Azotea” is participating along with 53 other establishments in the city.

You can imagine how sad I was to note in the list that I did not know half the places that were written there, right? Now I will have to make the sacrifice to visit and discover all these new places. But do not worry because I will keep you informed…

18/02/2010 at 16:01 5 comments

Organising …

As you all know, I love jewellery.  And given yesterday I finally passed my DEA defense , this week I will take some time off to do all the things I always want to do but never have time (for example, write on this blog).  First thing on my list is to organise my own jewellery collection.  I have been checking various sites on creative solutions on how to organise your jewellery and this is what I found:

 Inspiring ideas from Maquette:

Less design site but lovely ideas at Martha Stewart.com

And this DIY solution, using a cake rack is also very cute by This and That.

I am still undecided on how to organise my little collection.  I know everybody has their own creative ways of organising things.  So if you have any ideas on how your organise your own stuff, we would be happy to hear from you.

Yesterday, I also spent some time with Ms J exploring shops in Seville for lace borders to try and do some new jewellery inspired by some stuff I’ve seen in Barcelona worn by Geisha D.

And finally, some exciting ideas on interior designn style and I cannot not mention the launch of the Sonia Rykiel collection by H&M this coming Saturday, which will also be available in Seville.

I wish you all a great inspiring week ….

… ok I had to come back to update this post, because I just came across another great way to organise jewellery by Design Gal.  I really like the end result:

17/02/2010 at 9:40 1 comment

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